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Resumen |
Antes de recibir el alta, los pacientes que han sufrido un infarto de
miocardio o una angina de pecho son informados sobre lo que les ha sucedido,
sobre la medicación que recibirán a partir de entonces, sobre la dieta que
deben seguir y sobre el estilo de vida, sin embargo, en más de la mitad de
los casos, no son informados sobre la actividad sexual recomendada. En
el mejor de los casos, se les proporciona un folleto con una serie de
consejos. Lo más alarmante es que, incluso los que han tenido la
suerte de recibir información, siguen teniendo problemas. Las
complicaciones que aparecen más frecuentemente son: miedo a sufrir dolor,
miedo a sufrir un nuevo ataque cardiaco, impotencia, frigidez, pobre calidad
de la actividad sexual y miedo a la pareja. Los profesionales de
enfermería están concienciados, en mayor o menor medida, de la necesidad de
informar a los pacientes. Pero esto es insuficiente. Los profesionales
de enfermería, a los que se les reconoce cada vez más su papel como
educadores, deben proporcionar a este tipo de pacientes no sólo información,
sino una verdadera educación. Es totalmente incongruente que se enseñe
al paciente a seguir las medidas terapéuticas indicadas y un determinado
estilo de vida y, sin embargo, se olvide su sexualidad.
Esta investigación tiene por fines: a) conocer los problemas más frecuente
que tienen los pacientes con cardiopatía isquémica para recuperar una vida
sexual normal; b) conocer la atención que las enfermeras prestan a estos
pacientes sobre su sexualidad, y c) motivar a las enfermeras para mejorar la
calidad de los cuidados en este terreno.
Esta investigación, polarizada en torno al coito como paradigma de relación
o actividad sexual, se realizó a partir de incluir la actividad sexual
dentro del desarrollo de un programa de educación sanitaria a pacientes
cardiológicos.
Se realizó una encuesta preliminar antes de empezar la sesión con doce
pacientes. Posteriormente se hizo una entrevista clínica
semiestructurada a los tres pacientes que se consideraron más
representativos. Los tres casos han presentado problemas en la
recuperación de actividad sexual. La exposición de los tres casos y
los resultado obtenidos permiten adelantar que los pacientes con cardiopatía
isquémica suelen tener problemas sexuales que aparecen a partir de los
primeros seis o doce meses. Los principales problemas son: miedo a
practicar el coito, impotencia, disminución de la libido y rechazo a la
pareja. Normalmente la causa no es orgánica, sino mental. Estos
problemas están provocados habitualmente por ansiedad, conceptos erróneos y
déficit de conocimientos.
Los profesionales de enfermería no están cubriendo esta necesidad, a pesar
de que una de sus funciones es la educación sanitaria. Es obvio que
está lejos de conseguirse, puesto que ni siquiera se informa sobre
sexualidad a los pacientes de manera sistemática. De ahí, la necesidad
de que se imparta educación sexual a través de cursos de postgrado, toda vez
que los planes de estudio de la diplomatura de enfermería no aportan
formación adecuada sobre educación sexual. |
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Referencia electrónica |
Robayna Delgado MC, Arricivita
Verdasco AM, Carrión L.
«Educación
frente a información en el campo de la sexualidad de los pacientes», Boletín
informativo de la AEEC 2:4 (1995), pp. 9-12 [en línea].
Internet: <http://www.enfermeriaencardiologia.com/revista/0402.pdf>
[es].
© 1995—
Asociación Española de Enfermería en Cardiología
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