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Resumen |
En el primer aniversario de la muerte de Virginia Henderson, conviene
recordar que sus aportaciones a la teoría y a la investigación han cambiado,
radicalmente, el concepto de la enfermería. Preocupada por la atención
y la planificación de los cuidados, siempre subrayó, además, la importancia
de la formación, ella, que era la eterna estudiante. Se puede decir que la
atención sanitaria y los cuidados, la investigación y la formación son los
pilares de la profesión de enfermería. Virginia Henderson no se
quedaba en la teoría, sino que su doctrina tiene una incuestionable
dimensión práctica. Su legado tiene, en efecto, una enorme repercusión para
la enfermería de base. Proclamaba que la enfermera debía "meterse en la
piel" de cada uno de los pacientes. Enumeró catorce cuidados básicos
que cubren otras tantas necesidades. Y configuró todas las áreas de la
enfermería (asistencial, investigadora y formativa), bajo la luz de un
profundo humanismo, protegiendo siempre la dignidad del paciente, sobre todo
en los periodos de postración, dependencia o coma, ante enfermos
irreversibles o terminales e, incluso, más allá de la muerte. Gran
defensora de la independencia de la enfermera dentro del equipo de salud,
siempre buscó un ámbito propio para nuestra profesión, en el que se han
formado generaciones de enfermeras. |
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Referencia electrónica |
Gómez Pérez MP.
«Virginia Henderson, el ejemplo que perdura», Boletín
informativo de la AEEC 4:9 (1997), pp. 20-21 [en línea].
Internet: <http://www.enfermeriaencardiologia.com/revista/0905.pdf>
[es].
© 1997—
Asociación Española de Enfermería en Cardiología
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