|
Resumen |
El paciente coronario presenta unas características muy especiales.
Encontrándose previamente bien, se ve sorprendido por un dolor torácico
irresistible, falta de aire, angustia vital y sensación de muerte.
Entra al hospital, aterrorizado. Cuando remite el dolor, comienza a
tranquilizarse, pero las primeras 24 a 48 horas esta expectante ante la
amenaza de la repetición. Si la evolución es favorable, a los 6 ó 7
días va perdiendo el miedo. Y a los quince días, más o menos, sale del
hospital exultante porque vuelve a casa vivo.
Sin embargo, a los pocos días, muchos pacientes ven que su vida se convierte
en un tormento. Están desinformados, no saben qué hacer y qué no
hacer, se hunden en la depresión o la ansiedad, se sienten permanentemente
enfermeros e incapaces de trabajar. Este panorama tan sombrío tiene
solución a través de un programa de rehabilitación cardiaca. Se
señalan los objetivos generales e inmediatos de este programa, así como en
qué casos está indicado (cardiopatía isquémica, infarto agudo de miocardio,
angina estable, tras angioplastia, tras cirugía de revascularización...) y
en cuáles fuertemente contraindicado (angina inestable, arritmias
peligrosas, insuficiencia cardiaca, miocarditis aguda, aneurisma disecante,
enfermedad sistémica grave, tromboflebitis...). Se divide el programa en
tres fases: a) fase I de hospitalización; b) fase II de convalecencia, y c)
fase III de mantenimiento. |
|
Referencia electrónica |
Castro Vizoso J. «Calidad de vida del paciente
coronario», Boletín informativo de la AEEC
5:13 (1998), pp. 6-9 [en línea].
Internet: <http://www.enfermeriaencardiologia.com/revista/1302.pdf>
[es].
© Desde 1998.
Asociación Española de Enfermería en Cardiología
[Consulta: día mes año] |