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Resumen |
La fibrilación auricular es una de las arritmias más frecuentes en la
práctica clínica, especialmente en pacientes de edad avanzada, en los que
tiende a ser crónica y permanente. A menudo, sobre todo en personas sin
cardiopatía, puede presentarse en paroxismos, cuya duración varía de unos
minutos a varias horas y ceden de manera espontánea.
En esta arritmia se pierde la secuencia normal de actividad auricular y,
desde un punto de vista electrofisiológico, las aurículas quedan
fragmentadas en múltiples parcelas que se activan independientemente, y como
consecuencia cesa la actividad mecánica útil. Entre los factores que
favorecen su aparición se encuentran: Hipertensión arterial, enfermedad
reumática mitral, prolapso de válvula mitral, comunicación interauricular,
cardiopatía isquémica, cardiopatía hipertrófica y dilatada, Wolf Parkinson
White, hipertiroidismo, tumores, alcoholismo, amiloidosis, EPOC, genética,
disbalance en el sistema nervioso autónomo, edad, fibrilación auricular
idiopática, etc.
El tratamiento puede ser médico o quirúrgico, o una combinación de ambos,
siendo el quirúrgico más desconocido, pero existen diferentes técnicas,
todas ellas sofisticadas, utilizadas para resolver esta frecuente arritmia,
que requiere, en la mayoría de los casos, cuidados postquirúrgicos
especializados en la reanimación cardiaca. |
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Referencia electrónica |
Villalta Alonso A, González
Torrijos J.
«Fibrilación auricular: Técnicas quirúrgicas y
manejo del paciente en la reanimación de cirugía cardíaca»,
Enfermería en Cardiología 13:37 (2006), pp. 15-22 [en línea].
Internet: <http://www.enfermeriaencardiologia.com/revista/3701.pdf>
[es].
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