Marcapasos

Los marcapasos son aparatos eléctricos, como un miniordenador, capaces de detectar los latidos cardiacos propios y de emitir pequeñas descargas eléctricas que hacen latir el corazón cuando los impulsos propios faltan o son demasiado lentos.

El sistema eléctrico del corazón suele fallar por los procesos degenerativos, propios de la edad o de diversas enfermedades, y los efectos de la arteriosclerosis. Menos frecuentes son los trastornos de nacimiento. En ocasiones, el mal funcionamiento es transitorio, relacionado con algunas enfermedades (infarto de miocardio, efecto de medicamentos, trastornos metabólicos) y que son por lo tanto reversibles.

El enlentecimiento del pulso puede provocar mareos, pérdida del conocimiento, dificultad para respirar, cansancio y a veces palpitaciones. Si la reducción de pulsaciones es súbita y transitoria, de pocos segundos, puede producir cansancio, pérdidas de conciencia (síncope) falta de respiración, dolores en el pecho, palpitaciones, embotamiento y dolores de cabeza y/o mareo más o menos intenso ya que disminuye el riego del cerebro. Si este enlentecimiento del pulso es intenso y persistente (asistolia), con duración mayor a unos pocos segundos, el enfermo puede tener incluso daño cerebral o muerte.

Un marcapasos consiste en un pequeño dispositivo llamado generador, de unos cuatro centímetros de diámetro y unos milímetros de grosor, que contiene un pequeño circuito eléctrico y una pila que le suministra la energía. Al generador se conectan uno, dos o, a veces, tres cables muy finos (dependiendo de la alteración del ritmo del corazón que se padezca) , llamados electrodos, que se llevan hasta las cavidades del corazón. Los electrodos pueden ‘sentir’ o detectar los latidos propios y transmitir las descargas del generador que estimulan el corazón cuando hace falta y lograr que el corazón vuelva a latir lo más parecido posible al de una persona sana.

Cada alteración del ritmo del corazón, y teniendo siempre en cuenta el estado general de cada paciente, requiere un tipo de marcapasos específico. La elección del más adecuado a cada paciente será realizada por el médico en función de la enfermedad a tratar, del estado general del paciente y de otras enfermedades que pueda padecer.

La implantación de un marcapasos es una cirugía corta.  En el quirófano o sala de la Unidad de arritmias, la enfermera le colocará unos electrodos en el pecho (electrocardiograma tensión, oxigenación, etc.) y le rasurarán y desinfectarán la zona donde se colocará el marcapasos. El procedimiento se hace generalmente con anestesia local y consiste en introducir uno o dos electrodos hasta el corazón a través de una vena y se conectan al generador, que se implanta habitualmente en el tórax, debajo de la piel, justo debajo de una de las clavículas y, a veces, en el abdomen. Un pequeño hematoma en la zona de incisión puede ser normal; desaparecerá solo a las 3-4 semanas.

Si todo va bien, a las 24h puedes volver a casa.

Tras el implante del marcapasos y después de los primeros días de recuperación, se puede hacer una vida normal e incluso más activa que antes si estaba limitada por los síntomas. Sólo hay que evitar golpes, movimientos bruscos, rozaduras o cualquier actividad que pueda dañar localmente el dispositivo. Los síntomas que notaba antes: mareos, fatiga, pérdida de conciencia, provocados por alteraciones en el ritmo o de la fuerza de bombeo de su corazón van a desaparecer.

La duración de la batería del marcapasos, varía mucho en función del tipo de marcapasos, cuantas más cosas son capaces de hacer mayor es su consumo y se agotan de un modo progresivo.

Deberás realizar revisiones periódicas presenciales o remotas, a través de sistemas de monitorización domiciliaria, que transfieren toda la información de los dispositivos a la consulta de seguimiento. Las revisiones se hacen en una consulta especializada, con aparataje específico (programadores) y personal especializado. La periodicidad de las revisiones, en cualquier caso, depende de la organización de la consulta y de las necesidades del paciente, a criterio del especialista. Hay pacientes en el que el sistema o el propio paciente están inestables, con lo que las visitas serán más frecuentes; por el contrario, hay pacientes que solo se revisan a través de monitorización remota.

En las revisiones, el programador nos indica el estado de la pila y, en la mayoría de los modelos, el tiempo de vida que le queda. El médico sabrá con antelación cuándo la batería está baja y le programará  con tiempo el recambio de la misma. El recambio es un procedimiento habitualmente más sencillo y más corto que el primer implante, ya que sólo hay que sustituir el generador, utilizando los cables ya colocados.

Consejos

  • Lleva siempre contigo la tarjeta europea de portador de marcapasos (MP). Enseña la tarjeta a todo el personal sanitario encargado de su salud, así como al personal encargado de la seguridad de los aeropuertos, juzgados, ayuntamientos, etc., para evitar los sistemas de detección de metales.
  • Sigue un estilo de vida cardiosaludable.
  • Desde el segundo día puedes hacer movimientos suaves, pero sin levantar el brazo por encima del nivel del hombro, por dos semanas.
  • Evita levantar pesos o realizar ejercicios bruscos, hasta pasadas unas semanas. Después, consulta con tu médico y/o enfermera, ellos te indicarán cuando reanudar tus actividades habituales, aficiones, deportes. Evita los deportes en los que existe el riesgo de recibir golpes en la zona del implante, ya que pueden alterar el funcionamiento del marcapasos.
  • Caminar, nadar o montar en bicicleta son las actividades más recomendables para cualquier persona con y sin marcapasos. Practica deportes de forma moderada, incluso natación (acompañado) y tiro (en este caso debe utilizar la escopeta con el brazo opuesto al marcapasos).
  • No lleves ropa apretada sobre el marcapasos ni uses mochilas ni sujetadores con tirantes muy apretados.
  • Puedes tomar el sol con precaución, una exposición durante horas podría recalentar el metal que envuelve al marcapasos y producir una quemadura interna.
  • Utiliza el teléfono móvil alejándolo colocándolo sobre el oído opuesto al lado donde esté ubicado el marcapasos y trasportándolo en la chaqueta o cinturón opuestos a la zona del marcapasos.
  • Puedes utilizar aparatos de rayos X, controles remotos de televisión (mandos a distancia), transmisores de televisión, hornos de microondas, detectores de metales, almohadillas eléctricas, radios de aficionados, afeitadoras eléctricas y mantas eléctricas, siempre que los aparatos se hallen en buen estado de conservación, tengan toma a tierra y no se coloquen sobre la zona donde se halla el marcapasos.
  • No coloques ni aproximes imanes a la zona del marcapasos. No puedes manipular equipos pesados, motores con imanes potentes (nunca manipules en los distintos elementos del motor del coche con el «capó» levantado y el motor en marcha), taladradores eléctricos e instrumentos vibradores (las vibraciones pueden aumentar el número de sus pulsaciones).
  • Evita conducir y viajar las primeras 4 semanas, evitando trayectos largos; después puedes viajar, salvo que tengas otras afecciones, en cualquier modo de locomoción; los radares de control de velocidad de los cuerpos de seguridad del estado no producen interferencias.
  • Puedes mantener relaciones sexuales con toda normalidad; las mujeres portadoras de un marcapasos pueden quedarse embarazadas y dar a luz sin ningún tipo de problema.
  • Ante cualquier procedimiento dental o médico no relacionado con el marcapasos, informa a los dentistas, médicos y/o técnicos de que llevas un dispositivo implantado. Quizá necesiten consultar a tu cardiólogo antes de realizar el procedimiento; algunos procedimientos pueden requerir medidas de precaución que prevengan o minimicen cualquier interferencia. Las radiografías normales, las ecografías y los escáneres no producen alteraciones; antes de realizar una resonancia magnética nuclear (RMN), consulta a tu médico.
  • Acude puntualmente a las citas para el control del marcapasos, pero estas revisiones, no sustituyen a otras consultas de distintos problemas de salud que puedas tener (hipertensión, diabetes…) y el hecho de llevar un marcapasos no interfiere con las medicaciones que puedas necesitar.
  • Lleva siempre un informe clínico completo, tanto de tu patología general y/o cardiaca como un informe de la última revisión del marcapasos.
  • Vigila si la zona en la que está implantado el generador ha aumentado de tamaño y/o ha cambiado de color:
  • Hinchazón tras el implante. Esta situación se da sobre todo si el paciente está anticoagulado con Sintrom®, nuevos anticoagulantes y/o heparina subcutánea. El motivo puede ser un sangrado que se acumula en la zona de la bolsa del generador y que forma un hematoma abultado.
  • Signos de infección: fiebre, dolor, sensibilidad dolorosa al tacto hinchazón, enrojecimiento o drenaje de la herida. Si en cualquier momento, aunque haya tiempo, aparece hinchazón en la zona con enrojecimiento local y dolor y especialmente si se acompaña de fiebre debes consultar inmediatamente ante la sospecha de infección; toma la temperatura dos veces al día y si está elevada, aunque no sea mucho, debes consultar.
  • Consulta siempre ante:
    • Hipo prolongado
    • Sudoración
    • Mareos o desmayos
    • Hinchazón en piernas y tobillo
    • Cansancio y dificultad para la actividad diaria
    • El MP produce sonidos o vibraciones (asegúrese de que no hay otra fuente cercana de “pitidos”)
    • Frecuencia del pulso más lento o más rápido de lo normal
    • Dificultad para respirar
    • Si empeora tu situación clínica.