La diabetes es una enfermedad que provoca azúcar alto en la sangre. Sucede cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa bien. Existen varios tipos de diabetes:
Diabetes tipo 1: El cuerpo no produce insulina. Aparece generalmente en jóvenes. Puede causar pérdida de peso, mucha sed y orina abundante, y en ocasiones requiere atención urgente al inicio.
Diabetes tipo 2: El cuerpo no usa bien la insulina y produce menos de la necesaria. Es la más frecuente, relacionada con sobrepeso y hábitos de vida. Suele desarrollarse de manera lenta y a veces no da síntomas al principio.
Diabetes gestacional: Aparece durante el embarazo y normalmente desaparece después del parto, aunque aumenta el riesgo de tener diabetes tipo 2 en el futuro.
Otros tipos: Incluyen formas menos comunes, como la diabetes hereditaria, la causada por enfermedades del páncreas o ciertos medicamentos.
La diabetes se confirma cuando se cumplen alguno de estos criterios:
Glucosa en ayunas: 126 mg/dL o más (después de no comer durante al menos 8 horas).
Glucosa después de tomar azúcar: 200 mg/dL o más, 2 horas después de beber una solución de glucosa.
Hemoglobina A1c: ≥6,5% (refleja el promedio de azúcar en la sangre de los últimos 2–3 meses).
La diabetes, tanto la tipo 1 como la tipo 2, aumenta 2 a 4 veces el riesgo de infarto, angina, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y enfermedad arterial periférica .La gravedad variará según la edad, el grado de control metabólico y la coexistencia de otros factores de riesgo.
En la diabetes tipo 1, los síntomas suelen aparecer de forma aguda y pueden ser severos, mientras que en la diabetes tipo 2 el inicio es más insidioso y muchos pacientes permanecen asintomáticos durante años. Los síntomas más característicos son poliuria (aumento de la frecuencia urinaria), polidipsia (sed excesiva), polifagia (aumento del apetito), fatiga, pérdida de peso no intencionada y visión borrosa. Síntomas menos específicos incluyen infecciones recurrentes, prurito genital, retraso en la cicatrización de heridas y parestesias en extremidades
En la hiperglucemia grave, pueden presentarse síntomas de deshidratación, confusión y, en el contexto de cetoacidosis diabética, dolor abdominal, náuseas y vómitos.
Tratamiento
La diabetes tipo1 requiere insulina de por vida, administrada con inyecciones o bombas de insulina, junto con cambios en el estilo de vida.
En la diabetes tipo2, si los cambios en el estilo de vida no son efectivos, serán necesarios:
- Fármacos orales específicos (para que el páncreas produzca más insulina de la que, para que funcione mejor, o para favorecer la eliminación de la glucosa por la orina).
- Insulina: hay varios tipos de insulina, según el tiempo que tardan en hacer efecto y su duración (ultrarrápida, rápida, intermedia y lenta).
- Fármacos orales más insulina.
Concepción Fernández
Febrero 2026

