La relación entre las drogas y la salud cardiovascular es compleja y depende del tipo de sustancia. Las drogas comunes de abuso, como el cannabis, los opioides, los estimulantes, el alcohol y los esteroides anabólicos, tienen efectos vasculares agudos y crónicos.
Cannabis
El consumo ocasional de cannabis se ha relacionado con un mayor riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Sin embargo, aún no está claro si su consumo también favorece el desarrollo de aterosclerosis, lo que podría aumentar el riesgo cardiovascular a largo plazo de forma similar al tabaco.
Dosis bajas o moderadas incrementan la actividad simpática y reducen la actividad parasimpática, generando taquicardia y aumento del gasto cardiaco. Dosis elevadas producen una inhibición simpática y activación parasimpática que ocasiona bradicardia e hipotensión.
Cocaína
La sobredosis aguda de cocaína suele causar dolor torácico y puede desencadenar un infarto en las primeras horas, incluso en incluso en hombres jóvenes sin aterosclerosis, aunque el riesgo es mayor en fumadores y personas con enfermedad arterial previa. Además, la cocaína aumenta el riesgo de ictus, arritmias y disección aórtica, y su consumo crónico se asocia con miocardiopatía e insuficiencia cardíaca.
Anfetaminas y éxtasis
El abuso de anfetaminas puede provocar dolor torácico, taquicardia, hipertensión, arritmias, así como infarto, disección aórtica y muerte súbita cardíaca.
El éxtasis ocasiona taquicardia, vasoconstricción y elevación de la presión arterial. Su consumo con otras drogas (opioides, alcohol, cocaína, cannabis) puede provocar desenlaces fatales. Consumido de manera crónica, se relaciona con cardiomegalia o hipertrofia miocárdica-
Heroína
Es el opiáceo más utilizado (fumado, inhalado o en vena) y altamente adictivo. Su consumo puede ocasionar bradiarritmias y altas dosis, taquicardias ventriculares y muerte súbita, infecciones asociadas a su administración por vía intravenosa y/o provocadas por virus como el de la inmunodeficiencia humana (VIH) al compartir las jeringuillas y/o mantener relaciones sexuales sin protección.
Esteroides anabólicos
Los esteroides anabólicos androgénicos – testosterona-, utilizados para mejorar el rendimiento físico y promover el crecimiento muscular, se asocian con aterosclerosis acelerada y infarto de miocardio precoz. Abandonar su consumo puede reducir significativamente la aparición de eventos cardiovasculares prematuros.
Ante cualquier problema relacionado con las drogas es imprescindible solicitar ayuda a los profesionales de la salud de atención primaria para que evalúen y deriven, si es necesario, a un centro de tratamiento específico. El tratamiento debe ser personalizado, según el consumo y los problemas de carácter médico, mental y social relacionados con la droga.
Concepción Fernández
Actualizado febrero 2026

