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Formular y delimitar el problema.
En ocasiones la importancia de obtener un tema interesante y
significativo se pierde en la preocupación por utilizar
procedimientos de investigación apropiados y refinados. Pero sin
un tema adecuado, viable y significativo el trabajo o proyecto de
investigación más cuidada y diestramente planteada será inútil.
Una vez se elige el tema general, debe definirse de la manera más
exacta posible el problema específico que se va a investigar.
Los enunciados que al inicio son característicamente amplios y
vagos motivarán a confusión acerca de lo que debe lograrse.
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Revisar la literatura relacionada.
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Establecer un marco teórico.
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Identificar las variables de investigación.
Esta etapa tiene el propósito de describir con cuidado la manera
en que van a definirse las variables.
Los investigadores deben aclarar para ellos mismos cuales son en
realidad las variables independientes y dependientes del estudio.
Hay que hacer distinción entre los dos tipos de variables y la
diferencia tiene importancia suficiente para justificar que la
expliquemos. Muchos estudios de investigación se encaminan a
desentrañar y comprender las causas de fenómenos adyacentes. ¿Un
fármaco causa mejoría de un problema médico? ¿La intervención de
enfermeras causa restablecimiento más rápido? ¿El tabaquismo causa
cáncer de pulmón? Las supuestas causas se llaman variables
independientes, en tanto que el efecto supuesto se llama variable
dependiente.
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Formular la hipótesis.
Es un enunciado de las expectativas de la investigación acerca de
relaciones entre las variables que se indagan. Es una predicción
del estado esperado, enuncia las relaciones que el investigador
pronostica como resultado del estudio.
El enunciado del problema identifica los fenómenos que están
investigando; la hipótesis predice como se relacionarán estos
fenómenos.
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Selección de un plan de investigación.
El plan de investigación debe de especificar cuál de los diversos
tipos de enfoque de investigación se adoptará y cómo se plantea el
investigador poner en marcha cierto número de controles
científicos para aumentar la posibilidad de interpretar los
resultados. Una distinción importante que puede señalarse en este
sitio es la diferencia entre investigación experimental y no
experimental.
En la investigación experimental, el investigador tiene un papel
activo: hace algo a los participantes en un estudio y después
observa las consecuencias. Por ejemplo, en una investigación
experimental acerca de la eficacia de fármacos, el experimentador
administra el fármaco en cuestión a algunos participantes
(llamados sujetos) y quizá un placebo a otro grupo de sujetos.
Por otra parte, en la investigación no experimental, el
investigador acopia datos sin tratar de introducir tratamientos
nuevos ni cambios; se hacen observaciones o mediciones acerca de
estados, circunstancias, conductas o características existentes.
Dentro de estas dos grandes categorías, hay diversos enfoques de
investigación.
El plan de investigación también debe delinear los procedimientos
que se utilizarán para controlar la situación de estudio.
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Especificar la población.
Población denota el conjunto o la totalidad de todos los objetos,
sujetos o miembros que se adaptan a un conjunto designado de
especificaciones.
El requisito de definir una población para un proyecto de
investigación surge de la necesidad de especificar el grupo al
cual pueden aplicarse los resultados del estudio.
Los estudios de investigación utilizan característicamente como
sujetos sólo una pequeña parte de la población, que se llama
muestra. Sin embargo, antes de elegir los participantes verdaderos
del estudio, es indispensable saber que características debe
poseer la muestra con el fin de poder generalizar los datos al
aplicarlos a la población más amplia.
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Hacer operacionales y medir las variables de
la investigación.
Una vez que las variables se han conceptualizado y definido con
cuidado y que se han completado otras de las etapas del proceso de
investigación, debe especificarse un medio para medir en realidad
las variables de la investigación.
La tarea de hacer operacionales las variables es compleja y
permite mucha creatividad y elección. Los métodos de recogida de
datos se deben de idear o elegir algún método para medir variables
de la forma más objetiva y exacta posible. Si no se cuenta con
buenos instrumentos de medición, el tema de investigación más
interesante y prometedor no ampliará la base de conocimientos
científicos.
Establecimiento o selección de instrumentos adecuados para medir
las variables que interesan, por algún método de informe por el
propio sujeto, técnicas observacionales, estimaciones fisiológicas
o análisis de contenido.
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Efectuar la prueba piloto.
Efectuar un ensayo en pequeña escala para descubrir cualquier
problema imprevisto en los métodos de investigación.
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Seleccionar la muestra.
La información que puede obtenerse de una muestra suele reflejar
de manera bastante exacta lo que se hubiera obtenido en caso de
participar todos los individuos de la población en estudio.
Hay dos grupos fundamentales de técnicas de muestreo:
Muestreo probabilista: emplea procedimientos aleatorios, al azar,
por los cuales se hace la selección de unidades muéstrales,
individuos, objetos, organizaciones, que son la unidad básica de
la muestra. Es decir, cada miembro tiene la posibilidad de ser
incluido en la muestra.
Muestreo no probabilista: No hay forma de asegurar que cada
elemento de una población tenga la misma probabilidad de ser
elegido.
Establecer y poner en marcha un sistema de muestreo, valiéndose de
procedimientos de muestreo de probabilística o no probabilística
para obtener una muestra o subgrupo que represente la población
global de la que se recogerán los datos.
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Recopilar los datos.
Recoger la información necesaria para responder las preguntas de
la investigación y poner a prueba las hipótesis.
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Organizar los datos para el análisis.
Realizar etapas preliminares, por ejemplo codificación y perforado
de tarjetas, a fin de preparar los datos para el análisis.
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Análisis de los datos.
Organización y resumen de la información obtenida en el estudio
por medio de procedimientos estadísticos encaminados a aumentar la
interpretación de las observaciones y hacer deducción acerca de la
confiabilidad de las mismas para la población más extensa.
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Interpretar los resultados.
La tarea de hallar sentido en las observacionales, de explicar la
relación que guardan los resultados con el marco conceptual y con
otras observaciones, y de sugerir investigación ulterior en el
campo.
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Comunicar las observaciones.
Los resultados de una investigación son poco útiles si no se
comunican a otros. Incluso la hipótesis más apremiante, el estudio
más celoso y cabal, los resultados más impresionantes son de poco
valor para la comunidad científica si no se conocen. En
consecuencia, la tarea de comunicación, que pueden ser
anticlimática desde el punto de vista del investigador, es
importante y exige destreza para escribir, claridad de
pensamiento, precisión y objetividad.