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Resumen |
El balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA) es un sistema de soporte
mecánico cardiocirculatorio que, por sus especiales características, es el
más ampliamente empleado y todavía en expansión, ya que su utilización puede
generalizarse a los hospitales secundarios o comarcales. Hoy en día
disponemos de una amplia gama de aparatos que constituyen una herramienta
eficaz y en ocasiones imprescindible en nuestro trabajo cotidiano.
Dichos aparatos pueden tener una gran complejidad. No obstante,
debemos conocer algunos aspectos básicos de los mismos, siendo tan
importante aquello que pueden ofrecernos como sus limitaciones. Por
tanto una forma de aproximación podría ser plantearnos qué esperamos obtener
del aparato o de la técnica que vayamos a utilizar, qué puede ofrecernos
realmente y en qué situaciones nos va a ser de utilidad. El
conocimiento de estas tres condiciones nos ha de permitir su mejor utilización.
Bajo estas perspectivas hemos estructurado el tema del BCIA.
Así pues, realizaremos, en primer lugar, una revisión de aquellos conceptos
de la fisiología cardiaca y de la circulación coronaria que nos van a ser
necesarios para comprender los principales estados patológicos que van a
perturbar el buen funcionamiento del corazón y que pueden beneficiarse de un
sistema de soporte mecánico. A continuación vamos a adentrarnos en el BCIA
como principal elemento de soporte cardiocirculatorio, analizando su
mecanismo de acción, características y limitaciones. Sólo una brevísima
mención de los otros sistemas de soporte mecánico, ya que nos es motivo de
esta presentación. |
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Referencia electrónica |
Lidón RM.
«Balón de
contrapulsación intraaórtico: Mecanismo de acción, indicaciones y atención
al paciente», Boletín
informativo de la AEEC 3:8 (1996), pp. 7-17 [en línea].
Internet: <http://www.enfermeriaencardiologia.com/revista/0801.pdf>
[es].
© 1996—
Asociación Española de Enfermería en Cardiología
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