Fitoesteroles y colesterol, ¿cuánta verdad?

En los últimos años se ha incrementado de forma destacable la producción de productos enriquecidos en fitoesteroles vegetales debido al interés creciente de la población por su capacidad de reducción de las concentraciones de colesterol. Estos productos utilizan formas esterificadas debido al aumento de su solubilidad, hecho que permite la incorporación a alimentos como leches, cremas de untar, yogures, salsas y margarinas.

 La arterioesclerosis y su principal complicación clínica, la cardiopatía isquémica, son responsables de la mayoría de las muertes en los países desarrollados. La organización mundial de la salud estima que en el año 2030, hasta 23.6 millones de personas, un 36% más respeto al 2008, morirán como consecuencia de enfermedad cardiovascular.(ECV) (World Health Organization report). En su etiología están implicados diversos factores de riesgo, los modificables y sobre los que podemos actuar son la HTA, diabetes, hipercolesterolemia, obesidad, tabaco y sedentarismo.

 La hipercolesterolemia es el factor de riesgo cardiovascular más frecuente en la población española. El 37.4% de la población adulta presenta niveles de colesterol de entre 190 mg/dl y 240 mg/dl. El 80% de colesterol en plasma viene determinado por el genotipo del individuo y factores de riesgo no modificables sobre los que no podemos actuar. Sobre el 20% restante sí podemos actuar. Las campañas de prevención están orientadas hacia un adecuado control de los niveles plasmáticos de colesterol mediante un manejo dietario, orientado hacia una menor ingesta de colesterol, asociada con una mayor actividad física en caso de hipercolesterolemias moderadas ( sobre 200-240mg/dl) y tratamientos más agresivos en caso de hipercolesterolemias severas (240mg/dl), (Estatinas).

 Cuando nos referimos a los esteroles vegetales, nos surgen ciertos interrogantes que intentaremos resolver a continuación.

 Los esteroles vegetales son sustancias bioactivas con funciones celulares similares a las del colesterol animal, se encuentran en semillas, frutos, hojas y tallos de todos los vegetales conocidos. No pueden ser sintetizados por los seres humanos y son escasamente absorbidos por el intestino. Su estructura química es muy similar a la del colesterol a diferencia de la cadena hidrocarbonada lateral. Esta diferencia estructural es la responsable de los particulares efectos hipocolesterolémicos. Interfieren tanto con el colesterol dietario como el biliar incrementando el colesterol fecal.

 Existen más de 250 tipos de esteroles vegetales y se subdividen atendiendo al enlace en hidrocarbonado de la posición 5 en Esteroles y Estanoles, estos últimos sin doble enlace y menos abundantes. El sitosterol y el campesterol son los más utilizados habitualmente.

 Los modos de actuación de los fitotesteroles y fitoestanoles son los siguientes:

  1. inhiben la absorción intestinal de colesterol por competencia en la incorporación del colesterol a las micelas mixtas.
  2. Disminuyen la esterificación del colesterol en los enterocitos al inhibir la actividad de la enzima acilCoA-colesterol-acil transferasa
  3. Estimulan el flujo de colesterol desde los enterocitos hacia el lumen intestinal al aumentar la actividad y la expresión de un transportador del tipo ABC.

 La suplementación de la dieta con fitoesteroles vegetales está avalada por relevantes sociedades científicas.

La Sociedad Europea de Cardiología ha indicado que la ingesta de alimentos funcionales que contienen aproximadamente 2g de esteroles vegetales reduce las lecturas de colesterol en un 10%.  El tiempo mínimo para lograr el máximo efecto en la reducción el colesterol sería de dos a tres semanas.

  Las guías americanas para el manejo del colesterol en adultos incluyen el consejo de utilizar 2g/día de Esteroles Vegetales.
  La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que existe relación causa-efecto entre el consumo de EV y la reducción del LDL.
  La guía europea de prevención de la enfermedad cardiovascular ha señalado que los alimentos funcionales con EV son efectivos para reducir el colesterol LDL. Su efecto se suma al obtenido por una dieta baja en grasas o al generado por las estatinas.

 Pero también nos podemos encontrar con posibles efectos secundarios que serían:

– Interferencia de los esteroles vegetales con la absorción de los beta-carotenos. Reduce ligeramente la absorción de vitaminas y antioxidantes liposolubles.
– Contraindicado en individuos que padecen sitosterolemia homocigótica.
– Efecto rebote al suspender la ingesta.
– La administración de altas dosis (20g/día) produce ocasionalmente diarrea en adultos.

  Es en 1950 cuando se hacen las primeras observaciones sobre el consumo habitual de fitoesteroles, como compones de la dieta, ejercían un marcado efecto hipocolesterolémico.

Estudios epidemiológicos en el Reino Unido, Suecia y China mostraron que la ingesta con EV esta inversamente relacionada con las concentraciones de colesterol total y LDL colesterol (Andersson SW, et al; 2004).

Pacientes con dislipemias mixtas podrían beneficiarse de una combinación de fármacos y suplementos con acción en el perfil lipídico global. Los datos disponibles indican que después de la suplementación con EV a dosis de 1.5-2g/día se reducen los niveles de triglicéridos entre un 6 y un 20% sin un efecto significativo sobre el HDL colesterol. (Plat J et al.; 2009).

Un metaanálisis confirmó que el consumo de alimentos enriquecidos con esteroles vegetales o estanoles (2g/dia) reduce las concentraciones de colesterol en unas cantidades similares a 8.2-9.3% (Musa-Veloso K et al; 2011).

Ensayos controlados y aleatorizados han establecido de forma sólida que las concentraciones plasmáticas de LDL colesterol se reducen aproximadamente un 10% después del consumo de alimentos enriquecidos con EV de forma dependiente de la dosis, alcanzando una meseta en aproximadamente 1.5-2g por día. (Gylling H, et al; 2014).

Una reciente revisión donde se examinaron los estudios principales publicados, independientemente del diseño, utilizando las bases de datos Pubmed, Medline, SCOPUS y Google Scholar, muestran que una ingesta de entre 2-3g/día de EV reduce significativamente los niveles de colesterol en plasma en pacientes con hipercolesterolemia. Tanto los estudios clínicos como los metaanálisis disponibles no indican ningún problema relacionado con la interacción fármaco-nutriente asociada con el uso de alimentos enriquecidos con esteroles vegetales. (Bernácer, R; Roig, D.; Lozano, B. Esteroles vegetales para adultos con hipercolesterolemia tratada con o sin fármacos. Rev Esp Nutr Hum Dieta vol.19 no.2 Junio 2015).

“Leche enriquecida con EV como estrategia para conseguir una disminución de la trigleceridemia en la infancia: ensayo clínico doble ciego, aleatorizado y controlado”, realizado en el Hospital Universitario de San Lorenzo de el Escorial concluye que la leche enriquecida con esteroles vegetales (2.24 g de EV al día) podría constituir una estrategia adecuada para el tratamiento de la hipertrigliceridemia en pacientes pediátricos. (2015)

 Con todo ello podemos concluir que el cambio en el estilo de vida es unas de las claves del éxito en el tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular. La ingesta diaria de alimentos suplementados con dosis 2g/día de fitoesteroles o estanoles tienen un efecto moderado de reducción del colesterol total y del cLDL que es aditivo al de los fármacos hipolipemiantes (evidencia grado A). Tienen la capacidad de reducir el colesterol total un 10% y el LDL un 13% aproximadamente respetando el HDL. Aunque no sustituyen el uso de fármacos hipolipemiantes, pueden complementarlos.Permiten reducir la dosis de fármacos y así minimizar la posibilidad de efectos adversos. Siempre bajo supervisión facultativa y no se conocen efectos tóxicos derivados del consumo de fitoesteroles.

Filial Gallega

Octubre 2019