Tratamiento endovascular

Angioplastia con balón y/o stents

El tratamiento endovascular ha evolucionado enormemente en los últimos 10 años; el desarrollo de nuevas técnicas y el avance de los dispositivos permiten abordar lesiones que antes solo podían tratarse mediante cirugía, como las oclusiones totales, las lesiones en lugares de flexión y la reestenosis intrastent. La angioplastia con balón y la colocación de stent (stents recubiertos y balones y stents liberadores de fármacos) son los pilares de la terapia endovascular.

La angioplastia es un procedimiento mínimamente invasivo, que se realiza en una sala de radiología intervencionista. El procedimiento es similar al del cateterismo cardiaco. Pueden administrarte un sedante intravenoso para que te sientas relajado, adormecido y cómodo durante el procedimiento. Normalmente, a través de la arteria femoral (ingle), con menor frecuencia la arteria humeral o radial (brazo) se introducen unos catéteres con balón, de poco grosor, para acceder a la arteria afectada mediante el control por fluoroscopia y usando un contraste yodado, para tratar las lesiones estenóticas u oclusivas que están provocando la isquemia de la extremidad u órgano. Se infla y desinfla el balón varias veces para abrir el vaso y se extrae el catéter. En ocasiones, se coloca un stent, tubo de malla metálica montado sobre un catéter balón que, al hincharlo, hace recuperar el diámetro de la arteria y normaliza la circulación de la sangre.

La mayor limitación de la angioplastia es la permeabilidad a largo plazo, pudiendo presentar reestenosis según sea la longitud de la obstrucción, el diámetro del vaso, las lesiones múltiples y difusas o la mala calidad del flujo sanguíneo. La diabetes también puede afectar a la permeabilidad de la angioplastia.

La terapia endovascular es más eficaz, a largo plazo, para la enfermedad aortoiliaca que para la enfermedad femoropoplítea, siendo la angioplastia y stent el abordaje de elección para esta patología. En lesiones de la femoral superficial es útil la angioplastia con balón de medicación (o fármaco activo o liberador de fármacos), reservando el stent (cubierto o no, según la necesidad) para casos de resultados no satisfactorios o lesiones iatrogénicas (derivadas del procedimiento) de la arteria. En lesiones de los vasos distales, el tratamiento de elección es la angioplastia simple con balón de medicación, y el uso de stent se reserva para resultados subóptimos o lesiones iatrogénicas.

Las complicaciones más frecuentes de la intervención endovascular son las relacionadas con el acceso arterial, como sangrado, hematoma, pseudoaneurisma o infección. Otras complicaciones menos frecuentes    pueden ser cardiovasculares, respiratorias, y/o renales o relacionadas con la administración del contraste intravenoso o el desplazamiento del dispositivo (disección arterial, rotura arterial o embolismo distal), en cuyo caso, puede ser necesaria la cirugía.

Antes del procedimiento:

  • Suspender 48 horas antes la anticoagulación oral y sustituir por heparina.
  • Tratamiento previo para insuficiencia renal, alergias al yodo…
  • Ayunas según protocolo del centro (tomar la medicación con un sorbo de agua,especialmente los medicamentos para la presión arterial según indicación médica).
  • Firmarás un consentimiento informado, en el que se informa del procedimiento, ventajas e inconvenientes del mismo.
  • Peso y talla.
  • Cortar el vello (eléctrico) de ambas ingles e higiene completa.
  • Retirada de prótesis y/o alhajas y esmaltes.
  • Canalización de vía venosa.

Durante el procedimiento:

  • Colocación de unos electrodos en el pecho para ver el ritmo del corazón.
  • La inyección de contraste iodado puede causarte sensación pasajera de calor
  • Sensación de molestia al inflado del balón y al abrir la arteria es normal, irá desapareciendo a medida que se desinfle el balón.
  • Después de retirar el catéter, se comprime o se sella el sitio de punción, para que cierre y así evitar que sangre.

Después del procedimiento:

  • Iniciar la tolerancia oral, con líquidos abundantes para eliminar el medio de contraste.
  • Punción femoral: pierna en reposo al menos 6 horas tras el intervencionismo. Comprimir la zona para toser, estornudar, orinar…
  • Vigilar el color, la temperatura, el tiempo de llenado capilar, la existencia e intensidad de las pulsaciones, la intensidad del dolor, la motricidad y la sensibilidad. Una extremidad fría puede indicar un injerto o endoprótesis ocluido.
  • Vigilar signos de sangrado o hematoma en la zona de punción.

Días sucesivos:

  • Higiene de la zona de punción.
  • Durante 3 días no realizar esfuerzos (coger peso, subir escaleras, permanecer de pie mucho tiempo, conducir largas distancias, hacer ejercicio, etc…).
  • Tomar el tratamiento antiagregante y no interrumpirlo sin prescripción médica.
  • Ante sangrado, inflamación y/ o dolor en la zona de punción, acudir al centro hospitalario más cercano con el informe del cateterismo.
  • DEJAR DE FUMAR y controlar los factores de riesgo: dislipemia, diabetes, obesidad, hipertensión…